—¿Qué haces aún afuera?.
—Bastián.. —dije al verlo. —Yo.. no lo sé.
—¿Cómo que no sabes?. —se ríe. —Ven, te llevaré a tu salón.
No quería decirle lo que estaba pasando con su hermano porque estaba segura que no le importa en lo absoluto lo que pase con él, pero yo si deseaba saber que esta bien y que no es cierto lo que Ana dijo sobre él, algo dentro de mí me decía que el no era así.
Mis muletas se caen mientras mi cuerpo se congela al sentir una punzada asfixiante en mi pecho, un grito de dolo