—Me quiero ir casa. —espeté nerviosa. —Por favor.
Suspira. Se levanta dándome la espalda. Al salir de la habitación, tomé mis muletas para colocarme de pie, me acerco a la ventana logrando ver a Ethan antes de que se subiera al auto, su semblante en verdad que atemoriza.
No era la misma mirada que recuerdo cuando me invitó a su casa o cuando era niña y le robé descaradamente un beso.
—Vamos, iré a dejarte a casa.
Al ver a Bastián, este se encontraba realmente molesto y decepcionado, me subo a s