—No sabes lo orgulloso que me siento de que alguien tan especial como tú, sea mi hijo. —lo veo a los ojos con mucho orgullo. —Me enorgullece tanto ser tu padre que a veces me es imposible poder hablar o expresarme contigo.
—¿Enserio?. —dijo no muy convencido de mis palabras. —Porque tu forma de actuar parece que a veces no te interesa pasar tiempo conmigo.
—¿Qué?. No Asher.. —Lo dejo sobre su cama y frente a él me coló de cuclillas. —Hijo, hasta poco, yo creí que la única razón de mi existencia