Verla dormir a mi lado, era tan fascinante que no podía dejar de admirarla, su cabello teñido de rubio aún mantenía aquellos hermosos rizos que adornaban perfectamente su rostro angelical para mí, admirar cada facción de rostro era como admirar a un ángel que era libre en el cielo pero ella, es mía nuevamente y está vez puedo decirlo con seguridad.Hemos pasado por tantas cosas que aún no podía creer que estemos aquí juntos como aquella noche en la que ella dormía plácido en mi cama p