Una semana antes...
La noche caía sobre Calabria como un manto húmedo y espeso. No había luna, y la negrura se deslizaba entre los callejones desiertos de un barrio industrial olvidado. El suelo estaba manchado de aceite reseco, las farolas iluminaban a medias con un parpadeo sucio, y el aire olía a óxido y mar distante. El sitio perfecto para lo que iba a ocurrir: discreción absoluta.
Luca Versano caminaba con paso medido, sus zapatos resonando en la grava como martillazos de metrónomo. No nec