14: Siempre.
Narra Diego.
Gracias a que la pelinegra me empuja con fuerza caigo de espaldas en la arena de los médanos, con el corazón agitado y mi mirada llena de terror puesta en una Fabiola furiosa.
Puedo sentir todo su odio con esa mirada y algo dentro de mí se rompe una vez más, como hace un par de minutos al ver las fotografías.
Aquella cuenta regresiva de imágenes de nuestra juventud, mostrándonos el día de sus quince años, la primera cita cuando nos hicimos novios, el día en que tuvimos una cita y e