Al día siguiente, cuando tuvo que pasar la hora obligatoria con Tristan en el jardín, lo miró un poco peor que de costumbre, a causa de los recuerdos que anoche habían vuelto a atormentarla después de las palabras de Kenny y Meredith.
Ya estaban en plena primavera y el jardín se había llenado de mariposas. Shiry corría de un lado a otro persiguiendo a todas las que podía ya casi sin tambalearse. Había una mariposa en específico que llamaba la atención de la pequeña, esta era negra con los cont