Embarazada. Esa era una palabra que a la mayoría de las mujeres se le hacía hermosa, y Kairi creía estar entre esa mayoría, pero cuando salió de la boca de la doctora del palacio, informándole que ese era el estado en el que se encontraba y el porqué de que últimamente sintiera tantas nauseas, se le antojó como una palabra aterradora. Una palabra que destrozó su mundo y sus esperanzas.
Se acabó, ya no podría escapar de Tristan Hallagher, ahora tenía algo que la uniría a él por el resto de sus