-Con gusto, mi Reina.- Se arrodilla y comienza a darle amor mientras la saborea y acaricia sus muslos al mismo tiempo. Sus heridas sangraban un poco pero eso no importaba, era su castigo y lo aceptaba ya que había herido a Joselinne pero también sabía que su Reina planeaba algo más. Bajó su mano y se fue tocando ella misma pero sube su otra mano libre y toca con cuidado su zona prohibida pero no tan adentro para evitar romper su himen.
Ella puede sentir sus caricias sobre su cuerpo y le encanta