Capitulo 58: La importancia de estar unidos.
El silencio que siguió a las palabras del Conde Valerius no es de temor, sino de un profundo y mutuo entendimiento. El contraste entre la risa compartida y la inminente batalla espiritual se sintió en el jardín como una neblina densa.
Silas, que está sentado al lado de Selene; tras dejar la jarra vacía, toma la mano de su Luna por encima de la mesa. Sus ojos azules brillaron con la determinación de un verdadero Alfa.
—No vamos a permitir que nada nos consuma, Valerius— respondió Silas, con una