Capítulo 63: El Conde Valerius y el Duque Sergio narran cómo se dio el apocalipsis.
Con elegancia se dirige al trono que le ofrece Selene, ella en milésimas de segundo, cambia su uniforme de guerrera, por un vestido blanco, tejido con hilos de estrellas, con bordes de oro, su luz plateada ilumina todo el espacio del jardín, las flores abren dando su aroma dulce y delicada.
Selene ocupa su silla cerca de ella, la mirada de la Madre Luna, sus ojos brillan con el fulgor de consternación:
—¡Mis pequeños siguen haciendo sus travesuras, los quintillizos desde antes de nacer ya cuida