Capitulo 46: La pérdida de Aureus, el escorpión dorado del Virrey.
El Apocalipsis estaba cerca, pero Luna Plateada ya no le temía a la oscuridad, porque ellos mismos se habían convertido en la luz.
Esa noche, mientras todos descansaban, Selene acarició su vientre una última vez antes de dormir, sintiendo el susurro de la Madre Luna en el viento, recordando que, aunque la bruja negra acechara, sus quintillizos llegarán a un mundo donde el amor ya había ganado la primera batalla.
En la fortaleza del Virrey Euclides, el duelo se había extendido entre los del Clan