Llegó el lunes y con él, la citación para los tribunales, inmediatamente llamo a la licenciada.
—Buenos días licenciada, ¿cómo está? tengo que presentarme hoy a las tres de la tarde.
—Buenos días señor Alcázar, no se preocupe allí estaré.
Estoy en los tribunales esperando a la licenciada, no puedo negar que estoy muy nervioso, primera vez que me veo en una situación de esta.
Las primeras en llegar fueron Ivanna con su abogada, pasó delante de mí con una sonrisa burlona, la