Otra preocupación más que se suma a mi vida, ahora resulta que Ivanna me demandó, Gabriel no me lo ha confirmado, pero estoy seguro que es ella.
Llego al apartamento tratando de disimular mi malestar, para no estropearle el día a Solange.
—Hola amor, te traje flores, espero te gusten.
—Son hermosas, gracias mi amor, mira ya llegó Margorie está en la terraza.
—Hola Margorie ¿cómo estás?
—Hola Samuel, acá estoy muy apenada contigo.
—¿Apenada, y eso por qué?