Capítulo 21: La enfermedad de Mía.
De regreso a mi ciudad, siento un vacío espiritual muy grande, me siento humillado, herido, maltratado, lo más doloroso es que los improperios vinieron de personas que no me conocen, bueno, pero ahora sí me van a conocer, ellos no se imaginan de lo que soy capaz con tal de defender a la mujer que amo.
Llego al apartamento, estoy en la ducha cuando escucho mi célular sonar, es Ivanna.
—Samuel, necesito que vengas ahora para la casa es urgente.
—¿Y eso para qué?
—¿Mia se