Mundo ficciónIniciar sesión“Hablar sin decir nada en realidad”
Elías.
— ¡Un brindis por los recién casados!—vocifera una viejo gordo desde el medio de la sala, a penas y se puede mantener en pie de lo ebrio que está.
Elza prueba el líquido de su copa y sin que nadie cree ellala mire lo echa en la planta que colocaron en una esquina de la mesa.







