Elza.
—¡Voy a matar a Elías! —gruño. Una nueva punzada me ha hecho sentir que el mundo se hace pequeño y que tengo unas ganas horribles de ir al baño a defecar.
—Creo que... ¿Te quieres sentar? —Jack coloca una almohada sobre la silla de aluminio, lo hago a un lado tratando de poner mi hermoso culo sobre el material pero nada más de agacharme siento que alguien pincha algo dentro de mí y eso hace que me sobresalte y aleje caminando como bambi recién nacido.
—Esto es un infierno— murmuro. Jack