Permanecieron tumbados el uno en brazos del otro.
_Eres como un gato _murmuró Ares sonriendo.
_Si? Por qué?_ le pregunto Hanah confundida.
_Estás ronroneando como uno_ se burló él.
De repente, Hanah se dio cuenta de que realmente si lo hacía, y se echó a reír.
_Siempre ronroneas en momentos así?_ continuó Ares sin poder evitar una punzada de celos. Al imaginarla por un momento en brazos de otro hombre, disfrutando de su cuerpo y todo el placer que conlleva estar a su lado.
_No habia tenido mome