Hanna lo observó tragar convulsivamente. Sé sentía terriblemente impotente, rezaba por tener el coraje y la seguridad suficientes para cruzar el enorme abismo que, notaba, comenzaba a abrirse entre ellos dos. Sin embargo no podía hacer nada más que sentir la frustración. Si lo abrazaba destrozaria su frágil relación. Era demasiado orgulloso.
_ Hablaremos más tarde_ dijo Ares tratando de aparentar serenidad_ Necesitas estar a solas un rato para pensar.
Era él quien necesitaba estar solo, pensó l