Daniela no sabía que debía hacer ahora con la nueva información que tenía de su madre, como es que ese hombre que ha estado insistiendo tanto para amenazar a su madre sea capaz tan siquiera de cometer una bajeza como envenenarla.
Daniela nunca había sentido tanto odio en su vida.
Después de algunas horas Andrea por fin pudo despertar, se encontraba desorientada y sin saber que había pasado se tomó la cabeza con sus manos, pues todo el piso le daba vueltas.
— ¡Dios mío! ¿Qué me paso? Aah.— el do