Cuando Daniela salió de la habitación, Paul y Andrea se quedaron viendo el uno al otro durante un tiempo.
En ese momento de silencio, cargado de tensión y expectativa, Paul y Andrea se encontraban en una encrucijada de emociones y pensamientos no dichos. La salida de Daniela había dejado un vacío en la habitación, un espacio que ahora estaba lleno de posibilidades. ¿Qué palabras se cruzarían entre ellos? ¿Qué secretos o confesiones emergerían en la quietud de ese instante? Solo el tiempo diría