El embarazo de Daniela había avanzado sin complicaciones, y la emoción en sus vidas seguía creciendo día a día. Los meses pasaron rápidamente, y Daniela y Paul estaban ansiosos por conocer a su hija. Habían preparado todo con esmero, y el amor que sentían por su futura bebé se reflejaba en cada detalle.
Una mañana, Daniela se despertó sintiendo un ligero malestar. Aunque sabía que era parte del embarazo, decidió llamar a su médico por precaución. Paul, preocupado, insistió en acompañarla a la c