Después de la exitosa apertura de "El Refugio Literario", el café-librería rápidamente se convirtió en un punto de encuentro popular en la ciudad. Las personas acudían no solo por el delicioso café y la selección de libros, sino también por la atmósfera acogedora y la calidez que Paul y yo emanábamos.
Una tarde, mientras estaba organizando los libros en las estanterías, un hombre mayor se acercó a mí con una expresión de curiosidad.
—Disculpe, señorita —dijo—, ¿este lugar pertenece a usted y a