— No puedes compararme con tu esposo muerto, si somos totalmente diferentes principalmente porque él era un Omega y yo un Alfa sumamente posesivo pero no solo te quiero para darme cachorros, te quiero porque me has enamorado con tu voz, con tu encanto natural de Omega, con tu instinto maternal y la fuerza que se que posees a pesar de ser una Omega— por un segundo pensé que le gruñiría y que se impondría como Alfa pero me sorprendió su tono de voz sereno y cariñoso.
— Peter— susurra igual de s