Después de la fiesta, puedo notar como la energía va decayendo, y los miembros de la manada que han organizado esta preciosa celebración comienzan a retirarse a sus casas. Mi compañera,mi Luna Cat, y mi hija están dormidas sobre uno de los sofás que han instalado en el exterior, y decido no despertarlas. Las llevo de una en una, en brazos, en dirección a sus respectivas habitaciones; ninguna de ellas se despierta cuando las deposito a mi hija en su cuna, y a mi compañera en nuestra cama.
Yo aú