Me sentía muy dolorida, y también aturdida, como si hubiera tenido un nido de pájaros dentro de mi cabeza, y ahora hubieran decidido marcharse al fin.
- ¿Luna Cat?.- dijo cerca de mi rostro una voz desconocida.
- Si, si, ¿qué ocurre?
Después de esa simple frase,varias voces desconocidas más se unieron a la primera, y comenzaron a tocarme la muñeca, el cuello, la cabeza… ¿por qué no me dejaban en paz? Yo solo me sentía muy cansada y quería descansar.
- Luna Cat.- dijo de nuevo aquella amable voz