Mundo ficciónIniciar sesiónAdam y Camille
Estamos llegando a mi mansión, mi manada, no he querido comentar nada, fue una decisión muy fuerte para Camille aceptar lo que su hermano haría, sacrificarse por la causa.
-Amor, dime ¿qué necesitas?, no me digas que me aleje, porque no lo haré- ella me abraza y comienza a llorar inconsolable, escondiendo su cara en mi pecho. Se calma un poco y controla su respiración, aunque con algunos sollozos.







