CAPÍTULO 22. Su majestad…
Helena Ramírez.
Respiro profundo y volteo a mirar a la puerta en donde minutos antes estaba Callum mirándome, sentí que me ahogaba entre sus feromonas llenas de ansiedad y amargo olor, la puerta se abre otra vez y veo que es William quien entra, miro mis manos y luego lo miro.
— Detén a Tara, no quiero que le diga que estoy esperando a sus hijos, William, sé que el encanto que cargo encima hizo que no se diera cuenta de que estoy en cinta pero por favor, no le digas — le suplico y suspira yénd