Salí de mis pensamientos y hundí mis hombros inocentemente al revivir mi osadía en esa floristería. Mi lobo resumió todo a nuestra audiencia.
—Si pudiera abrazarte lo haría mi chica arcoíris —dijo conmovida la vieja y se limpió los mocos.
Berwin me abrazó fuerte y besó mis labios.
—Un abrazo de parte de la vieja —farfulló mi lobo en mis labios y depositó varios besos en toda mi boca. Sus manos apretaron mis mejillas—. Los besos son extra de parte de tu lobo —sonreí en su boca derretida de amor