La mirada oscura de Berwin, me invita a lugares remotos. Mi mano izquierda sostiene la derecha de Berwin y en las otras manos tenemos los frascos de ambrosía. Es importante dar este paso de la mano de mi compañero de vida. Todos mantienen silencio, mi lobo con su voz viaja por mi mente: Alinor, te amo, sin miedo aventurarnos a lo desconocido. Nuestros corazones laten desbocados y sincronizados. Sin duda respondí: Te amo Berwin, infinitamente. Hemos destapado la tapa puntiaguda y los nervios aum