—Wendi, me presentaré apropiadamente —Alinor sonrió y se inclinó en respeto. Las alas doradas de la guardiana las tiene recostada del espaldar de la silla—. Soy Alinor Watts, una chica cansada de que me utilicen a su antojo y no se preocupen por las consecuencias. Las personas que están en esta pequeña casa, son mi familia —los señala con sus uñas filosas—. Cometí muchas faltas y he lastimado inocentes —sus ojos se humedecieron—. No obstante, no lo hice en mis cabales —Berwin, se acercó y sosti