Capítulo 35: Nada Apagará mi Espíritu y mi Corazón
Después de mantener a Zetes en un trance y estabilizar con mi poder, he decidido ir al castillo. Necesito poner al tanto a Berwin, he dejado un escudo alrededor de Zetes y me teletransporté. Al aparecer como fantasma, me quedo invisible y se siente el ambiente extraño. Vago fuera de la habitación y hay vampiros. Unos acostados en los muebles con cerveza en mano y comiendo porquería. «¿Qué ha pasado?», es mi primer pensamiento. Estará bien la manada, espero que sí. No estuvimos para socorrerlos y
Marriam Nieves
Saludos, espero que vayan disfrutando la historia.