Una total pesadilla, eso es para Freya tener al hombre que la rompió de todas las maneras dolorosas que existe, pero que sin embargo a dejado en claro cuanto ama a sus hijos y lo buen padre que es. Tener que verle la cara todos los días y sonreír para que sus hijos no perciban todo lo que siente por su padre es algo realmente difícil y más tener que aguantarse las ganas de golpearlo cada vez que se toma una libertad con ella.
La prensa no se ha quedado de brazos cruzados, la incertidumbre crece