―Exijo ver las pruebas que hay en contra de mi cliente. ―El abogado miró al oficial. ―Sabe tanto como yo que no puede negarme eso. ―El oficial resopló, la verdad sí puede hacerlo, pero no es tan tonto como para ser el responsable de que no puedan defender a Alastahir Archibald.
―Aquí está. ―Lo colocó en una pequeña TV. ―El esposo de la mujer grabó el video y estuvo presente. ―El abogado enarcó una ceja.
―El esposo de la víctima es mi cliente, no ese hombre. ―Le aclaró dejándolo descuadrado. ―Ad