Alastahir no podía creer lo que estaba escuchando, ¿Acaso ella pretendía que sus hijos murieran por su odio?
―Ese miserable no se acercará a ti. ―Gruñó colérico. ―¿Cómo puedes estar dispuesta a que mis hijos mueran por tus deseos de ver a ese miserable? ―Freya lo miró y sonrió como una despiadada, su corazón se ha vuelto duro y por ese hombre a su lado no siente más que asco y odio.
―Fuiste tú quien me metió aquí, es por ti que mis bebés morirán. ―Lo miró a los ojos. ―Así que no serás tú quien