Rachel estaba medio adormilada y recostada sobre el pecho de Parick, quien también tenía los ojos cerrados y la respiración acompasada. No en balde aún tenían el cansancio del viaje y el ajetreo de las últimas semanas antes del matrimonio y de paso, la boda en sí.
Se levantó con cuidado para no despertarlo y fue al baño, la temperatura del cuarto estaba muy agradable, pero se sentía un poco pegostosa por el calor natural de la isla y la intensa relación física que ambos habían tenido. Se duchó