Esa experiencia fue tan emocionante que Rachel se había relajado por completo y cuando él se cambió al asiento del piloto ella disfrutó mucho el verlo conducir con tanta seguridad por las calles de la ciudad.
Y al ella relajarse permitió que el mismo Patrick aflojara un poco su tensión interna, de pronto se había conseguido con alguien que parecía una niña, pero grande, con inocencia suficiente para no temerle, pero al mismo tiempo con una madurez lo suficientemente alta como para llevar a cabo