NARRA ALBERT
Me desperté y me sentí raro, estaba en una cama que no conocía y boca abajo, Dianne me observaba y hablo.
—Hola, amor, ¿te sientes mejor?
—Hola... que... ¿Por qué estoy aquí? ¿qué paso? ¿qué me hicieron?
Me contó que mis hermanos habían firmado la autorización para operarme, para terminar con mis dolores de la espalda y estaba tratando de tranquilizarme cuando esta chiquilla rebelde audaz me dice que quiere hacerme el beso negro, no me deje porque me imagino que por todo me voy a mo