NARRA ALBERT
Esa visita de la estúpida Clarisse no me gusta para nada, otra vez está jodiéndome la vida, pensé que ya tenía resuelta mi vida, amar a alguien con locura, tener el amor verdadero junto a mí, que ella me ame como yo a ella, lo tengo todo carajo, pero de nuevo esa maldita arpía regresó, alzo la mirada y veo a un bello ángel acercarse a mí, esa inocente sonrisa me aloca y más cuando la bandida relame sus labios sin dejar de mirarme y le inquiero
—Mi amor, mi corazón salta cada vez qu