NARRA JOSEPH
En esa inmensa mansión resguardada entraban disparando los policías, agentes del FBI, los pandilleros atacaban con ferocidad cuerpo a cuerpo, entre detrás de Boris, escudándome atrás de unos agentes, subimos las escaleras cuando escuchamos la voz de una mujer.
—Si se acercan lo mato... no estoy bromeando mato al doctor... quiero que me dejen irme y después lo dejo libre —Entre y estaban cuatro agentes apuntándola y mi tío estaba parado allí con su mirada asustada, pues, esa m*****a