Capítulo 51. Inocentes mis pompas.
Jacob.
-¡Tú!- Dije acercándome a la silla en la que se encontraba Dalila - ¡Sabía que ibas a aprovechar cualquier oportunidad para aprovecharte de mi!
-¿De qué hablas?- Preguntó con cara de inocencia. ¡Ja! Inocentes mis pompas.
-¿Ahora resulta que no sabes?- Ella guardo silencio y solo me miró. Tenía la habilidad de hacerme enojar con una mirada- ¿Tengo que recordarte lo que hicimos? – Dije apretando los dientes.
Me acerqué y luego la enjaulé con mis brazos para que pudiera ver de cerca cuan en