Capítulo 34. ¡Extiende la mano como perro!
Dalila.
-¡¿Qué m****a?! ¡Aléjate de esa chica!
Estaba inclinándome para escupir/lamer/ salivar sobre el rostro deforme de Brianna cuando fui apartada bruscamente por la señorita Morrison. Me preguntaba dónde había estado mientras mi loba y yo intentábamos contener a la loba de Clara. Dicha loba se encontraba actualmente gruñendo hacia la encargada del piso.
*Contrólate.
Después de que mi loba le enviara la orden por la marca, la loba de Clara se sentó obedientemente y solo observó a la señor