Capítulo 17. La marca del sol.
Dalila.
Después del desayuno los chicos me acompañaron a la casa de la manada para recoger a Anita. No estaba preocupada con volverme a encontrar con Jacob, para mí ese idiota estaba muerto.
Mi madre, el cielo bendiga su corazón, ya había comprado una jaula, aserrín y los trastes para su comida y agua.
- Cachorra, ¿Que sucede? Tienes los ojos rojos y estoy segura de que no es por resaca. - Dijo mi madre viéndome con preocupación.
- Es el polvo de Cheetos, señora S. Puede ser que nos hayamos qu