Capítulo 16. Pollo milagroso.
Dalila.
La alarma de mi despertador estaba taladrando mi cabeza. Estiré mi mano para apagarla pero solo encontré aire. Abrí un solo ojo para medio buscar dónde estaba ese despertador y me congelé.
Esta definitivamente no era mi habitación. Eché un vistazo hacia abajo y ésta definitivamente no era mi ropa tampoco.
¡¿Qué demonios pasó anoche?!
Mientras mi yo resacoso intentaba recordar cómo terminé aquí, un suave gemido me sacó de mis pensamientos. Un lobo gris y enorme dormía a mi lado. Kell.
Oh