Capítulo 15. Soy un estratega, no tengo tiempo para deprimirme.
Jacob.
No sé cómo este chucho consiguió ser invitado a esa fiesta. Debo reconocer de vez en cuando su astucia.
Caminamos con los jóvenes casi miembros del consejo y nuestra mate. Kell no dejaba de mover la cola como un perro faldero.
Repugnante.
* Cállate humano, yo conseguí que nuestra mate quisiera estar conmigo. ¿Qué conseguiste tú? Un uniforme ridículo y la confirmación de que eres idiota.
No pude debatir la parte del uniforme ridículo.
Llegamos a la entrada del joven Fabio custodiada por do