—¡Estas palabras fueron extremadamente desagradables y duras!
En toda la familia Pérez, aparte de Clara, solo Juan se atrevía a actuar de una forma tan desenfrenada y a hablar de una forma tan provocativa. Los guardaespaldas no pudieron contener la risa, lo que hizo que Pol se sintiera avergonzado y enfurecido.
Alejandro miró sin expresión el rostro incómodo de Pol, con una mirada intensa y aterradora.
—Entonces eres Pol—Juan levantó ligeramente la barbilla, con una actitud muy despreocupada. —P