La multitud quedó sorprendida.
Leona y sus dos amigas hipócritas abrieron mucho la boca y miraron con sorpresa.
Aarón tomó el collar y lo sostuvo frente a Leona con una expresión fría e imperturbable.
—Señorita Hernández, ¿es este el collar que perdió?
—Esto, esto...
Leona lo tomó sorprendida y de repente gritó como si le hubieran pisado la cola: —¡Ah! Mi collar... ¿Cómo se ha convertido en esto? ¿Quién lo hizo?
Todos miraron y vieron que este lujoso collar estaba roto en varias partes.
—Cuando