Rodrigo le informó que Alejandro estaba en problemas, y de inmediato supo que se trataba de las secuelas del trauma vivido.
—Déjame saber la dirección, me estoy trasladando hasta allí—Clara respondió con cejas fruncidas y cortó la llamada.
Teófilo había terminado de fumar su largo cigarrillo y estaba a punto de abrir la puerta del coche cuando escuchó un fuerte rugido del motor y el sonido de la puerta cerrándose.
—Ábreme la puerta, déjame subir—intentó forzar la puerta un par de veces.
—Estoy