—Alejandro está bien si le gusta.
Aunque Clara no se encontraba muy lejos, escuchó claramente las palabras de Carolina y arqueó ligeramente las cejas.
Teófilo, al ver la actuación mimada de Carolina, tuvo grandes dificultades para contener la náusea que había logrado reprimir.
—Carolina, sé una niña buena, sé muy atenta con Alejandro, y poco a poco podrás ganar su corazón—dijo Urbano mientras intentaba burlarse de Clara, —Mi hija, sin importar lo que suceda, siempre será mejor que Clara. Querida