A las 7 en punto de la noche.
El lugar elegido para esta fiesta de negocios seguía siendo el Hotel Hernández. Después de la reunión de negocios, los magnates y las élites empresariales de México se dirigieron aquí para continuar con el evento.
Clara conducía su Bugatti negro a toda velocidad, con Teófilo agarrándose con gran fuerza y nerviosismo a la puerta del copiloto, mirando fijamente hacia adelante sin decir una palabra durante todo el trayecto. Le daba terror hablar, temía que, si abría la